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ANARQUISMO

QUEER Y POLIAMOR:

POSIBILIDADES DE RESISTENCIA INFINITAS

Susan Song

[Anarquismo en PDF]


Fuente: Susan Song, Polyamo

Polyamory and Queer Anarchism: Infi-

nite Possibilities for Resistance. . Publicado originalmente en

nite Possibilities for Resistance

Queering Anarchism: Essays on Gender, Power, and Desire,

editado by C.B. Daring, J. Rogue, Deric Shannon, and Abbey

Volcano, publicado por AK Press, 2012. La versión digital en

inglés en la Anarchist Library .

Traducción y portada:

Hangagud.

Edición: La Congregación [Anarquismo en PDF]

Rebellionem facere Aude!


INTERSECCIONES

ANARQUISTAS Y QUEER

ESTE ARTÍCULO DISCUTE la relevancia de la teoría queer en la

práctica del anarquismo sexual y por qué los anarquistas de-

ben criticar la monogamia obligatoria como un tipo de rela-

ción. La teoría queer se opone a la heteronormatividad y reco-

noce los límites de las políticas de identidad. El término queer

implica resistencia a lo «normal», donde lo «normal» es lo que

parece natural e intrínseco. La heteronormatividad es un término

que describe una serie de normas basadas en la suposición

de que todo el mundo es heterosexual, de género mascu-

lino/femenino y monógamo. A esto se le añade la supuesta e

implícita permanencia y estabilidad de estas identidades. La

teoría queer también critica la homonormatividad, d, en donde se

espera que las relaciones no-heterosexuales se asemejen a las

heteronormativas, por ejemplo siendo género-normativas,

monógamas y enraizadas en la posesión de una pareja. De esta

forma, la teoría y práctica queer se opone a la expectativa de

que todo el mundo debería tener un tipo de relación monóga-

ma, cisgénero 1 y heterosexual.

En «Anarquismo, posestructuralismo y el futuro de las polí-

ticas radicales», Saul Newman distingue al anarquismo de otras

luchas políticas radicales. Newman conceptualiza los movi-

mientos anticapitalistas y anti-guerra emergentes que son «an-

1 Cisgénero es un término que se refiere a les individues que tienen

una identidad de género que concuerda con el sexo que se les asignó

al nacer. Por ejemplo, una mujer cisgénero es una mujer a la que se le

a

asignó veces hembra

es pensado al nacer

como y

significado que se identifica

de «no como

transgénero».

mujer. Este término

[3]


tiautoritarios y no institucionales […] como [...] luchas anarquis-

tas» 2 . Describe esos movimientos como aquellos que «se opo-

nen a la tendencia centralizadora de muchas luchas radicales

que tuvieron lugar en el pasado, [...] estos no tienen como ob-

jetivo la incautación del poder estatal como

tal, o el uso de los

mecanismos entendido aquí e instituciones como la resistencia del Estado»

a la institucionalización,

. El anarquismo es

jerarquía y la completa o parcial asimilación ación política dentro del

Estado.

Newman también cita a pensadores anarquistas como «Ba-

kunin y Kropotkin, quienes se negaron a ser engañados por los

teóricos del contrato social, esos apologistas del Estado como

Hobbes y Locke, quienes vieron la soberanía como algo funda-

do por el consenso racional y el deseo de escapar del Estado de

naturaleza. Para Bakunin, esto era ficción, un “engaño in-

digno”. [...] En otras palabras, el contrato social es meramente

una máscara para la ilegitimidad del Estado; de hecho, la sobe-

ranía se impuso violentamente a la gente, en vez de emerger a

través de su consentimiento racional» 4 . Él describe la resistencia

contra el Estado mediante el reconocimiento de su ilegiti-

midad como una forma aparentemente elegida. De una forma

similar, la teoría queer puede actuar para criticar los discursos

biologicistas sobre el género y la sexualidad al decir que son

«naturales», señalando las diversas formas en las que son con-

ceptualizados e influenciados por los contextos históricos y

sociales. La teoría queer afirma que la sexualidad, como categoría

y forma de identificación, aunque pensada para ser «bio-

lógicamente natural», está en realidad construida socialmente.

Esto se demuestra viendo cómo llegaron a crearse, como ca-

tegorías biológicas, «homosexual» y «sexo». A finales del siglo

3

2 Saul Newman, «Anarchism, Poststructuralism and the Future of

Radical Politics.» SubStance (36) (2) (2007): 4.

Ibíd

Ibíd ., ., 4

6.

3 Ibíd

4 Ibíd

[4]


XIX, , el término «homosexual» emergió como una manera de

definir la identidad de aquelles que participaban en actos se-

xuales con personas del mismo sexo. La homosexualidad como

término surgió como una forma de definir la heterosexualidad,

lo cual apunta a su origen artificial y socialmente construido.

Los género discursos han cambiado biológicos a lo y largo médicos de la sobre historia. la sexualidad En «El descu-

y el

brimiento de los sexos», Thomas Laqueur advierte cómo el

sexo fue creado por razones políticas, y no científicas ni médi-

cas «en algún momento en el siglo XVIII» 5 . «Los órganos que

habían compartido un nombre (ovarios y testículos) fueron

distinguidos lingüísticamente. Lo órganos que no se habían

distinguido por un nombre (la vagina, por ejemplo) recibieron

uno» 6 .

El orgasmo femenino y su papel en la concepción, si es que

tenía alguno,

fue también debatida como un asunto contem-

poráneo. La diferencia sexual se convierte en una forma de

articular una jerarquía de género donde las mujeres son vistas

como inferiores a los hombres. Este modelo de diferencia se-

xual es, según Laqueur, «tan producto de la cultura como fue,

y es, el modelo de sexo único» 7 . Esta transición se demuestra

en momentos como cuando las observaciones de Graaf produ-

jeron la afirmación de que «los testículos femeninos, más bien

deberían ser llamados ovarios» 8 . Los anatomistas del siglo

XVIII también «realizaron ilustraciones detalladas de un es-

queleto explícitamente femenino para documentar el hecho de

que la diferencia sexual era más profunda» 9 . En este modelo

de sexo único, el cuerpo masculino es la norma contra la que se

5 Thomas Laqueur, Making Sex: Body and Gen

to Freud (Cambridge: Harvard University Press, 1990), 27.

6 Ibíd ., 27.

7 Ibíd ., 29.

Ibíd

bíd ., ., 44.

31.

8 Ibíd

9 Ibíd

[5]

y and Gender from the Greeks


comparan otros cuerpos. Este modelo problemáticamente asu-

me que la diferencia biológica crea una diferencia «normal» a

nivel social. Sin embargo, Laqueur desestabiliza la idea del

sexo como una categoría «natural» que señala las diferencias

biológicas significativas, y en su lugar postula que la construc-

ción género del y sexo los impulsos está influenciada políticos.

y formada por la jerarquía de

POLÍTICAS DE CLASE Y MÁS ALLÁ

La teoría queer desnaturaliza las jerarquías de género, se-

xualidad e influencia política, y es una valiosa herramienta

para la práctica anarquista. La teoría queer cuestiona qué es

«normal» y qué crea diferencias jerárquicas entre nosotres,

abriendo nuevos frentes de lucha fuera de la política de clases

por sí sola. De la teoría feminista emergió la idea de que el gé-

nero es un constructo social y no biológico, y por ello no es

innato, natural, estable o esencial para la identidad de alguien

debido a su biología. En lugar de eso, el género es un producto

de las normas sociales, del comportamiento individual y del

poder institucional. Los estudios de los gays y lesbianas aportaron

al discurso alrededor del género y la sexualidad median-

te la introducción de la homosexualidad y las identidades LGBT

como áreas por conquistar. Siguiendo el trabajo de la teoría

feminista y de los estudios de los gays y lesbianas, la teoría

queer entiende la sexualidad y los comportamientos sexuales

como similares en lo que a construcción social se refiere, e his-

tóricamente contingentes. La teoría queer tiene en cuenta una

multiplicidad de prácticas sexuales que desafían la heteronor-

matividad, como la no monogamia, las relaciones BDSM y el

trabajo sexual.

La teoría queer abre un espacio para criticar cómo nos rela-

cionamos entre nosotres socialmente de una forma distintiva-

[6]


mente diferente a la típica práctica anarquista. Donde el anar-

quismo clásico está mayoritariamente centrado en analizar las

relaciones de poder entre las personas, la economía y el Estado,

la teoría queer entiende a la gente en relación con lo nor-

mal y con lo anormal, creando una infinidad de posibilidades

para mal» la con resistencia. el mismo impulso La teoría que queer les anarquistas busca quebrantar realizan lo contra

«nor-

las relaciones de jerarquía, explotación y opresión. Podemos

usar la teoría queer para conceptualizar nuevos tipos de rela-

ciones y relaciones sociales que resistan al patriarcado y a otras

opresiones mediante la creación de una distintiva forma de

relación social «anarquista queer». Teniendo en cuenta las

formas múltiples y fluidas de identificarnos y relacionarnos

sexualmente que van más allá de binarismo gay/hetero, la

práctica de une anarquista queer permite desafiar al Estado y

al capitalismo, al igual que desafiar a las opresiones sexuales y

a las normas que están con frecuencia incrustadas en el Estado

y en otras relaciones sociales jerárquicas.

ANARQUISMO QUEER COMO UNA FORMA SOCIAL

El rechazo queer de la institución del matrimonio se puede

basar en una oposición anarquista a las formas de relaciones

jerárquicas y a la asimilación del Estado. Une anarquista que

cuida a les niñes de alguien como alternativa a crear una fami-

lia puede ser entendido como representación de una relación

queer. Gustav Landauer en «La revolución y otros escritos»

escribe que «El Estado es una relación social; una cierta forma

de personas relacionándose con otras. Puede ser destruido

mediante la creación de nuevas relaciones sociales; es decir,

mediante personas relacionándose con otras de forma diferen-

[7]


te» 10 . Como anarquistas interesades y trabajando en áreas de

políticas sexuales y luchando contra todas las opresiones, podemos

crear una nueva forma «anarquista queer» de relacionarnos

que combine los conceptos anarquistas del apoyo mu-

tuo, la solidaridad y la asociación voluntaria con un análisis

queer crear y de aceptar la normatividad nuevas formas y el poder. relación Debemos en nuestros esforzarnos movi-

en

mientos anarquistas, que aplasten al Estado y que luchen con-

tra las opresiones dentro y fuera de nuestros dormitorios.

Una forma por la que podemos relacionarnos socialmente

con un análisis queer es mediante la práctica de alternativas a

las conceptualizaciones heteronormativas de la sexualidad y al

Estado existente. Podemos abrazar una multiplicidad de prác-

ticas sexuales, incluyendo el BDSM, , el poliamor y prácticas

queer heterosexuales (no estableciéndolas como nuevas nor-

mas, sino como prácticas entre muchas variedades que están

con frecuencia marginadas bajo nuestros normativos entendi-

mientos de la sexualidad). En las relaciones poliamorosas, la

práctica de tener más de una pareja desafía a la monogamia

obligatoria y a las concepciones del Estado sobre lo que es una

relación social normal o apropiada. El poliamor es tan solo una

de las prácticas que surgen cuando pensamos en tipos de relación

que pueden (pero no automáticamente) encarnar distin-

tos aspectos queer y anarquistas. El BDSM permite la desesta-

bilización de las relaciones de poder, mediante la ejecución y

deconstrucción de las relaciones de poder en la vida real en un

establecimiento consensual y negociado. Las prácticas queer

heterosexuales permiten la fluidez del género y de las prácticas

sexuales dentro de las relaciones heterosexuales. A pesar de

que la práctica de estos tipos de relación por sí solos no hacen

a une revolucionarie, podemos aprender de esas prácticas co-

mo crear nuevas conceptualizaciones de las relaciones sociales

10 Gustav Landauer, Revolution and Other Writings:

Reader, , ed. and trans. Gabriel Kuhn (Oakland: PM Press. 2010), 214.

[8]

Writings: A Political


y, considerablemente, desafiar al adoctrinamiento normativo

dentro de la constrictiva, limitada y jerárquica cultura sexual

de nuestra sociedad.

P

OLIAMOR COMO UNA FORMA DE ANARQUÍA QUEER

El poliamor se refiere a la práctica de, abierta y honesta-

mente, tener más de una relación íntima simultáneamente con

la conciencia y el conocimiento de todes les participantes. Esto

incluye relaciones como el intercambio de pareja, les follami-

gues y las personas en relaciones abiertas. El aspecto abierto y

honesto del poliamor apunta a las concepciones anarquistas de

asociación voluntaria y apoyo mutuo. El poliamor también

contempla el amor libre de una forma que las concepciones

monógamas del Estado sobre la sexualidad no permiten. Em-

ma Goldman en «Matrimonio y amor» escribe: «El hombre ha

comprado cerebros, pero todos los millones del mundo han

fracasado en comprar el amor. El hombre ha dominado los

cuerpos, pero todo el poder de la Tierra no ha sido capaz de

dominar el amor. El hombre ha conquistado naciones enteras,

pero todos sus ejércitos no pudieron conquistar el amor. [...] El

amor tiene el poder mágico de hacer un rey de un mendigo. Sí,

el amor es libre; no puede habitar en ninguna otra atmósfera.

En libertad se da así mismo sin reservas, abundantemente,

completamente» 11 .

En el amor libre residen las nociones anarquistas del apoyo

mutuo. Volviendo al punto anterior, el poliamor desafía la con-

ceptualización de la pareja de une como posesión o propiedad.

En lugar de tener la propiedad exclusiva de une compañere, el

poliamor permite a las parejas compartir el amor con tantes

compañeres como acuerden tener. A diferencia de la monoga-

11 Emma Goldman. Anarchism a

Mother Earth Association, 1917), 93.

[9]

hism and Other Essays. 3

. 3 rd ed. (New York:


mia obligatoria, el poliamor puede permitir más de una pareja,

lo cual puede desafiar a las concepciones del Estado de lo que

es una relación natural/normal y promulga una forma de rela-

ción queer. La monogamia obligatoria se puede referir a las

relaciones que se producen en un contexto donde hay presión

para ria es conformarse un concepto con omnipresente la monogamia. en nuestras La monogamia leyes e institucio-

obligatones,

donde la expectación y la presión para ajustarse a la mo-

nogamia esta premiada con ganancias sociales y materiales.

Esto no quiere decir que aquelles que eligen relaciones monógamas

estén más restringides que sus contrapartes poliamoro-

sas. Una crítica a las formas en las que la monogamia se ha

hecho obligatoria es muy diferente de juzgar las prácticas ro-

mánticas/sexuales individuales.

El poliamor también puede desafiar las concepciones estatales

de posesión y propiedad. El matrimonio como una insti-

tución se inviste con nociones de la reproducción heterosexual

y del patriarcado. Se puede usar el trabajo de Sara Ahmed para

ayudar aún más a conceptualizar el poliamor. Ella escribe: «De

alguna forma, pensar sobre las políticas de las líneas de vida

nos ayuda a repensar la relación entre la herencia (las líneas

que nos son dadas como punto de llegada dentro del espacio

familiar y social) y la reproducción (la exigencia de que devol-

vamos el don de esa línea mediante la ampliación de la mis-

ma). No es automático que reproduzcamos lo que heredamos,

o que siempre convirtamos nuestra herencia en posesiones.

Debemos prestar atención a la presión para hacer dichas con-

versiones» 12 . Su análisis demuestra como el poliamor puede

desafiar las ideas de herencia y posesión. El poliamor, como

forma, permite una multiplicidad de compañeres y no es nece-

sariamente investido en la reproducción sexual de la misma

manera que lo puede ser el matrimonio como institución del

12 Sara Ahmed. Queer Phenomenology: Orientations, Objects, Ot-

hers. . (Durham: Duke UP, 2006), 17.

[10]


Estado. De esta forma, el poliamor puede interrumpir las prác-

ticas de la reproducción y de la herencia mediante la creación

de una nueva familia y de tipos de relaciones no investidas en

la posesión sexual y en formar parte de las relaciones impues-

tas y supervisadas por el Estado.

UNA LLAMADA A LA LIBERTAD SEXUAL

Alguien podría preguntar, ¿cómo es de relevante el polia-

mor para mí si no estoy interesade en practicarlo?, ¿Cuál es el

interés de criticar la monogamia si estoy en una relación monógama

satisfactoria? Trayendo la teoría queer a nuestras ha-

bitaciones y a las calles, podemos empezar a expandir lo que

no podría no ser pensado como una necesidad de liberación.

Cuando la gente en relaciones monógamas satisfactorias considera

esta historia de represión sexual, tienen las herramien-

tas para entender lo que significa convertirse en sexualmente

liberade a pesar de esa historia, aunque elijan permanecer en

relaciones monógamas. Podemos liberarnos de la limitación y

de las arbitrarias normas de género y las expectativas no úni-

camente en nuestras relaciones románticas, sino en el día a día.

La teoría queer nos da los espacios para transgredir y jugar con

el género, y cuestionar los límites de las políticas de identidad.

La sexualidad puede ser fluida y venir de muchas formas dife-

rentes, justo como pueden ser nuestras expresiones de género.

Queremos más que una sola liberación de clase. Queremos

ser liberades de las expectativas burguesas de que debemos

casarnos, que sólo existe el binarismo de hombre y mujer en

los rígidos roles normativos, quienes pueden salir de manera

monógama y expresar su género de formas normativas y res-

trictivas. Deberíamos luchar por la liberación del género y por

nuestres amigues y camaradas aradas género-Transgresivos, y luchar

por la libertad de las expresiones amorosas y sexuales consen-

[11]


suadas. Esta guerra no está sólo en las calles. Está en nuestros

baños, donde las personas transgénero y de género no-

normativo son vigiladas por gente que no reconoce las identi-

dades trans ni otras identidades de género no-normativas, ya

sea mediante el fortalecimiento de un sistema binario y cisgé-

nero marginando e ignorando a la gente la fluidez transgénero de las como identidades «otro género». de género, Está

o

en nuestras estructuras familiares, que crean un orden burgués

en nuestras vidas. Está en nuestra producción de discursos

alrededor de la sexualidad, donde la sexualidad es vista como

algo para ser estudiado bajo un modelo occidental, biológico y

médico. Está en nuestras reuniones y movimientos, donde las

voces que no pertenecen a hombres heterosexuales, bancos y

cisgénero son marginadas. Debemos crear nuevas y diferentes

formas de vivir, permitiendo formas más queer de relacionarse

y de ser.

La liberación sexual parece diferente para cada individue.

Según mi experiencia, ser consensualmente atade por une ami-

gue y azotade en un entorno negociado es liberador. Besar o

abrazar a alguien con quien has negociado cuidadosamente el

consentimiento es explosivamente satisfactorio. Para mí, estar

en una relación abierta, honesta y poliamorosa, creo que es, de

lejos, una de las relaciones más liberadoras y románticas de mi

vida. Sin embargo,

la liberación sexual es una profunda

expe-

riencia subjetiva.

La dicotomía problemática es sentar una conceptualización

del poliamor como una forma anarquista queer y en crear y

reforzar, potencialmente, una nueva «norma» de poliamor

como superior a la monogamia y otras relaciones heteronor-

mativas.

Volviendo a Ahmed, lo que es significante nte al considerar nue-

vas formas de relación es la presión para hacer transformacio-

nes y esto debe ser considerado mientras formamos nuevas

[12]


formas de relación que desafíen al patriarcado 13 , al capitalismo

y a la heteronormatividad. Debemos ampliar nuestras ideas en

torno a lo que la práctica sexual anarquista parece, asegurán-

donos de que aplastar las normas de género, aceptar que la

sexualidad y el género son categorías fluidas e inestables, y

desafiar tra practica las presiones anarquista, para desafiando ser monógame las formas como de parte relacionarnos

de nues-

del Estado. Deberíamos vivir, trabajar y organizarnos de una

forma que construya conscientemente una cultura que encarne

esas normas de ser resistente al patriarcado y a la heteronor-

matividad. Este trabajo es fundamental para nuestra liberación

compartida del capitalismo, pero también del patriarcado, la

heteronormatividad y las expectativas sexuales restrictivas y

coercitivas de todo tipo.

13 El patriarcado se refiere a un sistema de poder incrustado en las

instituciones y otros tipos de organización social que da privilegios y

otorga son cisgénero.

el poder a los hombres sobre las mujeres y las personas que no

[13]

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